Criterio, sistema y foco para que lo que se construye mueva el negocio.
Trabajo con empresas digitales de 20 a 80 personas cuando el producto avanza pero el negocio no acompaña.

Antes de trabajar con producto digital, pasé 6 años dirigiendo operaciones a gran escala para IKEA, Decathlon y El Corte Inglés.
Equipos de hasta 80 personas, reestructuración de líneas de negocio y modelos operativos orientados a eficiencia y margen.
En el mundo físico no hay margen para el caos. Si un proceso falla, el margen desaparece ese mismo día. Si la cadena se rompe, el cliente no recibe su pedido y la cuenta de resultados lo nota inmediatamente.
Eso te enseña a ver los sistemas de una forma que no se aprende en ningún curso
Equipos con talento construyendo mucho sin que el producto mejore de forma real.
El roadmap crece, las prioridades cambian y la ejecución pierde dirección.
La mayoría de los consultores de producto vienen del diseño o de la tecnología. Yo vengo de entender cómo funciona una empresa por dentro.
Esa combinación me permite aportar algo que escasea: criterio para decidir qué se construye, qué se para y qué no debería existir.
Reconecto producto y negocio, instalo el sistema y me aseguro de que el equipo puede ejecutar sin depender de mí


El problema ya no es hacer tecnología. Es saber qué tecnología hacer y por qué.
Construir a la perfección la funcionalidad equivocada es la forma más rápida de quemar presupuesto y agotar al equipo.
Por eso entro como Consultor de Producto y Operaciones.
Trabajo desde dentro para que las decisiones de negocio se traduzcan en producto real y el equipo pueda ejecutarlas sin caos.
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Si tu equipo avanza rápido pero el producto no mejora como debería, probablemente falta dirección clara.
No hace falta tenerlo todo claro antes de hablar. Una conversación de 30 minutos suele ser suficiente para saber si tiene sentido.
Me integro en tu empresa sin el coste de un directivo en nómina para que tú puedas volver a centrarte en hacer crecer el negocio.
Agenda una llamada exploratoria de 30 minutos.
Sin compromisos. Solo tú, yo, y una conversación honesta sobre cómo devolverle la rentabilidad y el foco a tu equipo.